La mayor novedad del proceso estuvo en la generación de un sistema de identidad que respaldara los signos identificadores. Hasta el momento el Parlasur no contaba con una definición de paleta de colores ni recursos gráficos institucionalizada que le diera un cuerpo visual a la comunicación. Los pocos elementos definidos, dos colores, tipografía principal e isologotipo no tenían lineamientos de aplicación ni ningún tipo de sistematización. Por eso a la división de comunicación, con quienes tuvimos un ida y vuelta muy fluido con mucho intercambio, le urgían herramientas y lineamientos para llevar adelante los aspectos más visuales de su trabajo.
Junto a ellos desarrollamos el brief del proyecto y definimos cómo debía ser la comunicación visual de la institución.
Entre los principales lineamientos acordamos que debía mantener una relación de hermandad con la imagen de Mercosur, pero poder establecer claramente su identidad propia. A su vez debía habilitar los diferentes tipos de comunicaciones y audiencias con las que se interrelacionan. En el brief lo establecimos de la siguiente manera:
“La imagen del Parlasur debe presentar a la institución de forma clara, cercana y transparente a la vez que otorgar credibilidad y confianza. Debe ser permeable de cargarse de diferentes significados y debe habilitar la diversidad y pluralidad.”
“El tono de la comunicación deberá ser llano y empático. Se buscará una imagen seria pero descontracturada que sea capaz de abarcar el amplio espectro de piezas y públicos. Desde comunicación institucional sobre temáticas políticas de alta relevancia y complejidad dedicadas a un público altamente especializado hasta comunicaciones informativas para el público general.”
Ese fue nuestro desafío, y era grande, generar una imagen que pudiera representar la diversidad de los estados parte, ya de por sí diversos. Una imagen que aunaba lo sudamericano pero que no fuese cliché, o irrespetuosa.
Lo que hicimos fue partir de lo que el Parlamento y el Mercosur ya tenían, ampliando su alcance, ajustamos las paleta principal de azules, verdes y grises, la diversificamos en tonos y generamos una amplia paleta secundaria que colaborara con esa amplitud desde varios puntos de vista que desarrolla el Parlasur.
A la vez tomamos la tipografía Objektiv que ya estaba utilizando el Mercosur y la complementamos con Thermal del estudio Uruguayo Reset. Un maridaje tipográfico que nos permitía imprimirle un carácter particular a la comunicación.